lunes, marzo 19

Venezia

Por dónde empezar? Venecia es lo que saben que es, pero mucho más impresionante y espectacular. He visto fotos, pero nada se compara con estar ahí. Amigos... a ahorrar, porque es asquerosamente cara, pero hay que pasarse aunque sea una tarde comiendo mucho gelato ahí.
Voy a decir que fue un fin de semana muy "emocional". Llegué el viernes por la tarde. Después de muchas vueltas y contravueltas, por momentos pensé que iba a dormir en la estación de trenes. Había llevado datos de hostels pero después resultó que todos quedaban lejos (nuncá logré interpretar correctamente el mapa de Venecia en Google Maps), o no eran hostels (no crean todo lo que ven en internet) y una gentil señora de información turística me pasó unos valores muy por sobre mi presupuesto para el fin de semana de 178 euros por las dos noches en un hotel. Esta buena señora también me indicó que si tenía que seguir alguna de las direcciones de la lista, fuera hacia Lido.
En una apuesta al destino, me embarqué en un vaporetto a Lido, para descubrir sobre la marcha que quedaba a una hora de navegación de la estación de trenes (mi única referencia hasta el momento). En el camino, me fui congelando lentamente, maldije a todas las parejitas apachuchadas porque "ay sí mi amor, qué romántica que es Venecia" (mensaje subliminal: gordo te extrañoooo!!!) y le rogué a la virgencita un milagro. Porque a veces las cosas resultan y todo simplemente fluye, en Lido encontré un hotel muy bonito, muy antiguo y muy vacío (estamos fuera de temporada), con una cuidadora nocturna muy dispuesta a hacer rebajas sin que yo pidiera mucho (tal vez era sólo mi expresión de preocupada) que me dejó una habitación de 465 euros la noche en temporara a ... 25. Una bicoca.
El sábado empezó oficialmente el turisteo. E hice conciente qué clase de turismo es el que me gusta a mi. Me encanta perderme. Sí, señores. Disfruté enormente todo el sábado bajarme en alguna estación del vaporetto. Caminar y caminar sin rumbo. Perderme. Doblar para el lado que me pinta. Y volver a doblar para de repente salir a ... "aaah mira adonde salí". Así estuve, entre gelato y foto, foto y gelato. El domingo hubo un poco más de esto y un paseo a la isla de Murano... la del vidrio!
Me divertí mucho con los tanos. Son más como nosotros! Estas últimas semanas estuve rodeada de austríacos y alemanes. Tan correctos, tan silenciosos, nada fuera de lugar. Mientras que los tanos gritan, se gritan de una punta a la otra, se ríen, te hacen cómplice de sus comentarios, los nenes hacen berrinches y los padres los quieren tirar del vaporetto. O sea... más como nosotros.
Lo que definitivamente no pude hacer, porque cotiza en bolsa, fue el famoso paseo en góndola. Si bien hubo un par de tanos que me quisieron hacer un descuento, el "precio especial" no bajó de los 50 euros. Un regalo.
Realmente, vale la pena hacer el esfuerzo e ir. Miren que en este tiempo vi muchos lugares muy lindos, pero esto es otra cosa. Este lugar te emociona. No sé ni cómo explicarlo.
Ahora entiendo el énfasis que hizo mi viejo. Es una cosa de otro mundo...
Y para redonder, como no podía ser de otra manera, la prueba de vida. Baby a punto de tirarse del puente de Rialto porque se quedó sin monedas para comprar gelato!

München

Mis seguidores! Los volví a abandonar... Es que la semana pasada estuve viajando mucho! Pero no se preocupen, para compensar sale doble.
Empecemos por München, también conocida como Munich. El miércoles de la semana pasada mis colegas me depositaron (casi literalmente) en la "salida correcta" de la estación de tren central, encaminada directamente hacia el hostel en el que pasaría la noche.
Baby obedeció las indicaciones, se dirigió a dejar sus petates, para luego emprender una caminata que le llevaría todo el día, recorriendo parte ciudad.
Baby comenzó por el centro, como corresponde, el cual le resultó "demasiado" céntrico. Repleto de negocios donde adquirir toda clase de souvenires alusivos, tardo mucho, pero mucho tiempo en pasear por sus calles, ya que tuvo que detenerse a mirar con mucha atención cada reloj cucú, cada muñequito, cada choppcito... cada huevada, dicho mal y pronto.
Caminando y caminando llegó a el centro del centro, donde se localiza el Rathaus, también conocido como ayuntamiento (no se adelanten a sacar conclusiones como ya lo hice yo, "rat" viene de asesoramiento, consejo; haus: casa). Como podrán ver es un edificio como para perder las bombachas, como quien diría. Lo cual me dejó reflexionando sobre algo. Johanna me señaló que en Salzburg el Rathaus es muy pequeño, comparado con las muchas y magníficas iglesias, lo que de algún modo señala la relación de poder entre la iglesia y el poder civil. Aparentemente en München la historia ha sido otra, porque este edificio es impresionante.
Baby continuó su camino y a la vuelta de una esquina, se encontró con una gran feria en medio del centro de la ciudad. Negocios de comidas, embutidos, frutas y verduras, especias, hasta arreglos en "paja" al mejor estilo Puerto de Frutos del Tigre. Mesitas con gente almorzando al solcito invernal, alguna que otra cervecita. Muy pintoresco.
Baby caminó y caminó, fotografió y fotografió, hasta que tuvo que detenerse a descansar en el Englischer Garten, un parque enorme, muy bonito por cierto, situado también cerca del centro de la ciudad. Muchas gente paseando(se), paseando perros, paseando niños, andando en bici. Baby hasta pudo ver a un buen hombre circulando en kayak por un canal que corre por el medio del parque (es es serio, no es joda).
Y he aquí la prueba de vida... Baby relajando, muy bacana, en el Englischer Garten.
Después de mucho caminar, no se amanece más temprano, sino que se reponen fuerzas en la Hofbräuhaus, una de las más antiguas fábricas de cerveza de Munich. Toda una experiencia la cena, repleta de personajes y con una de las moralejas más grandes hasta el momento: si empezás a intentar interpretar el menú en alemán, seguis por el que está en inglés y elegis en base al plato más económico, tenés que comerte la salchicha blanca.

Nota del autor: con la mostaza dulce que me trajeron, la verdad que estaba bastaaaaante buena. Sólo es cuestión de cerrar lo' ojo', vió.

Para los que se estaban preguntando, el jueves me dediqué a tareas work-related. Sí, un poco trabajo también che!