- Peces y otros habitantes acuáticos, como: hipocampos, axolotes, unos gusanos raros, hasta un tiburoncito y ... ¡"nemos" bebés! que eran muy inquietos, así que no sé si se van a apreciar bien en la foto.
- Reptiles et al: tortugas, iguanas (en la foto, una que se acercó al vidrio para posar), serpientes (vivas y en formol) y hasta unos cocodrilos!!
- Una exposición enorrrrme de "piedras" varias que haría emocionar a uno que yo conozco. Había incluso esquemas didácticos para entender la tectónica de placas y el geoide tamaño extra large de la foto.
- Maquetas representando ambientes naturales o escenas de otras culturas, como los tibetanos de la foto.
- Tampoco podían faltar los animalitos de dios embalsamados. Cuentan con la presencia estelar de Bambi y su familia, y en varios sectores tienen audios con los sonidos (cantos o rugidos) que hacen los animales.
- Una de las cosas que más me gustó es que tienen varias imágenes que muestran como se veía la ciudad antes del establecimiento de la misma (antes de la llegada del hombre o incluso durante, por ejemplo, el período glacial). Tienen además todo un sector dedicado al río Salzach (el que atraviesa la ciudad) con muchas imágenes de cómo era antes de su rectificación.
Lo que les muestro en la foto es una maqueta didáctica (no sé como llamarla de otra forma) en la que muestra los efectos de una crecida sobre un río rectificado y uno natural. Muy copado.
- Y ya para terminar, muchos juegos para cultivar la ñoñez en los niños (y adultos).
Una hermosa opción para una tarde, climáticamente hablando, desastrosa.