Aparentemente, muchas personas de Salzburg no saben a lo que nos referimos si les preguntamos por "The sound of music" (o como la conocimos nosotros "La novicia rebelde"), si bien es algo que los turistas buscan cuando vienen. En la foto, el frente del convento de donde salió la novicia, sobre el nonnberg (nonn: monja, berg: montaña).
domingo, marzo 4
Kundl - Rosenheim - Prien am Chiemsee - Salzburg
Este fin de semana empezó el viernes por la noche, presenciando en vivo y en directo mi primer partido de hockey sobre hielo (la final para el equipo del hermano de Johanna) en el pueblo de Kundl (Austria). Creo que nunca pasé tanto frío como en esa cancha, por dios. Los chicos perdieron, pero nos quedamos festejando tomando unas cervezas en un bar de Rosenheim (Alemania).
Nos invitaron a quedarnos en la casa de la cuñada de Johanna y su madre nos despertó la mañana del sábado con un super desayuno alemán. Para contestar la pregunta de mi hermana, sí desayunan pretzels, pero también panes de todas formas y colores, salados, dulces, untados con distintas cosas (como una crema de vegetales, queso crema con hongos, con ciboulette, etc etc).
Después del desayuno, nos fuimos a recorrer Rosenheim, "una típica ciudad de la región de Bavaria" Johanna dixit. Y para los que estaban esperándolo con tantas ansias... Johanna y yo posando frente a la iglesia de Rosenheim.
Más tarde nos tomamos el tren a Salzburg y en el camino bajamos en Prien am Chiemsee, un pueblito aun más pequeño que tiene un hermoso lago congelado.
Lo que se ve raro en la foto es el agua congelada. Y no sé si se ve, pero había muchos patos nadando lo más bien por el agua descongelada.
Para terminar el fin de semana, hoy me dediqué a turistear por el centro de Salzburg. Estuve caminando toda la tarde, "dejándome perder" (literalmente porque es muy difícil mantenerse ubicado, más allá de mis limitaciones personales, como les comentaba las calles dan muchas vueltas). Así que anduve como loca, que foto de acá, que foto de allá. Lo que fue simpático es que no fui la única turista. Hoy en la calle escuché de todo: alemán, italiano, portugués y hasta español. Es más, juraría que escuché a un par de argentinos. Sólo que todavía no estoy tan "home sick" como para ir corriendo a preguntarles de donde son. Finalmente, para los que insistieron tanto con la auto-foto, termino con una de flogger en una de las callecitas del centro.
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